La historia que bordaron las mujeres artistas durante un siglo

Graciela Barrera | 16/04/2021

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El Centro Cultural de España inauguró el 21 de marzo la exposición “Urdir la Trama Rota: Tejiendo un siglo de mujeres en la cultura visual de El Salvador, 1921-2021″. A través de las diferentes obras, la exposición busca hilar los retazos olvidados de la historia de las mujeres en la cultura visual salvadoreña durante un siglo.

La exposición Urdir la Trama Rota busca unir los hitos separados de la historia de las mujeres artistas en la cultura visual de El Salvador durante un siglo. Son más de treinta obras las que se exhiben en el salón blanco del Centro Cultural de España (CCESV). Cada una de ellas muestra esas miradas invisibilizadas del contexto político en el que vivieron y viven las artistas, pero significativas en la cultura salvadoreña. 

Para nadie es sorpresa que las mujeres en la historia han sido invisibilizadas. El papel de las mujeres no se conoce ni se divulga con la misma fuerza que la de los hombres. El arte y la cultura tampoco están exentos. Por ejemplo, la mayoría seguramente puede identificar quién es Salvador Salazar Arrué (1899-1975), mejor conocido como Salarrué;  pero no a Zélie Lardé (1901-1974), una de las artistas salvadoreñas precursoras del arte primitivo en el país, quien además, era esposa de Salarrué. 

Elena Salamanca, historiadora, escritora y curadora de la exposición, refleja en el texto curatorial principal lo difícil que es encontrar información sobre las mujeres artistas en el país. “Muchas mujeres artistas no tienen archivos propios, no aparecen, no están registradas. Para encontrarlas debemos llegar a los márgenes: los tachones, las notas al pie, las notas al margen, los anexos, las páginas de sociales, las fotografías, cuando las hay, las memorias, los olvidos”. 

Esta exposición es la representación del trayecto de las mujeres por décadas, desde ser reconocidas como ciudadanas hasta poder hacer parte en espacios de toma de decisión.  

Como muestra de ello, Salamanca habló sobre una de las artistas, Ana Julia Álvarez (1908-2007). “Ella es una de las mujeres que más destacaba entre los hombres, en 1936 que ganó el premio de la II Exposición de artes plásticas de los amigos del arte, con su obra Fructidor, y fue descrita como una niña con impronta masculina. Es decir, que no podían creer que una mujer fuera tan buena pintora, que tenían que compararla con lo masculino”, dijo la historiadora. 


Obra Vendedora de Frutas (1939) de Ana Julia Alvarez. Fotografía de René Figueroa, cortesía del CCESV.

Es difícil estudiar el aporte y las miradas que las mujeres han tenido a lo largo de la historia, incluso obtener información sobre ellas. Esta exposición busca ser ese espacio donde las miradas de las artistas en sus diferentes contextos sean visibilizadas. Salamanca lo menciona en el texto curatorial principal, “Urdir la Trama Rota propone remendar, rehacer, coser, zurcir estas disgregaciones, fragmentaciones y rupturas sobre las mujeres en la cultura visual para establecer el diálogo entre piezas separadas por el tiempo, por décadas o casi un siglo”.  


De musas a autoras 


El texto curatorial de la exposición menciona que desde 1935 a 1989, las mujeres se comenzaron a desarrollar formalmente en el arte. Las artistas empezaron a ganar espacios en la academia, no solo tenían acceso a educación sino que se convirtieron en maestras e iniciaron a urdir redes en campos como el de la cultura visual.   

Las mujeres, además, comenzaron a representarse entre ellas y ser las protagonistas de sus obras.  

Salamanca destaca a Julia Díaz (1917-1999), quien nació en Cojutepeque. Sus obras son representación del interés que como artista tenía en la realidad de su época. Los retratos y paisajes predominaron en su trabajo y las figuras de grupos familiares campesinos. 


Retrato Mujer (1976) de Julia Díaz. Fotografías de René Figueroa, cortesía del CCESV.

Julia Díaz representa en este retrato a una trabajadora sexual en 1970. Quien se posiciona frente a otras mujeres, espectadoras, semidesnuda. En palabras de Salamanca, esta obra posee una gran carga política porque la mujer se posiciona, ya no como musa, sino como protagonista. 

Lastenia Araujo (1902-2002) es una de las artistas que más destaca Salamanca. Fue una de las mujeres que se atrevió a crear en uno de los contextos más complejos, no solo para Centroamérica sino en el mundo. De 1936 a 1945, surgió el estallido de la Guerra Civil española, el ascenso del fascismo en Italia y el nazismo en Alemania; el inicio de la Segunda Guerra mundial en 1939 y simultáneamente Centroamérica en manos del autoritarismo y la represión. Este período fue en el que Araujo escribió, argumentó y dibujó en la revista costarricense “Repertorio Americano”, la cual fue fundada en 1919. En ella también publicaron mujeres como Claudia Lars, Gabriela Mistral y Carmen Lyra, esto según la ficha que acompaña la obra de Lastenia Araujo en la exposición.


Publicaciones de Lastenia Araujo en la revista costarricense Repertorio Americano. Foto por Graciela Barrera.

Araujo vivió casi por 70 años en Costa Rica y, según Elena Salamanca, los pocos estudios que la mencionan la hacen a un lado de la generación de artistas gráficos a la que perteneció durante 8 años. Esta es la primera vez que sus grabados se exponen en el país. “Con esta selección aportamos una luz para sacarla de las espesas capas de polvo y ceniza del olvido. Lastenia hoy ha vuelto a casa”. 


Por las que ya no están 


Salamanca mencionó la obra creativa de Mayra Barraza (1966), como ejemplo de las artistas que están tomando como protagonistas a mujeres que han sido víctimas de la violencia de género.  

Al entrar a las instalaciones del Centro Cultural de España se encuentra una de las obras de Barraza, la cual es un homenaje a Katya Miranda, una niña de nueve años quien fue víctima de violación y asesinada en 1999. Caso que, después de 22 años, sigue en impunidad.  


Homenaje a Katya Miranda (2008) de Mayra Barraza. Foto por Lorena Guzmán.

La exposición no es absolutamente feminista 


“Hay artistas que han participado aquí y no se definen como feministas, sobre todo las mayores, pero eso no quiere decir que sus obras no tengan vinculación directa con el feminismo, ni con el sufragismo, ni con el derecho a la ciudadanía”, dijo Salamanca frente a los temas políticos e históricos que las mujeres representan en las piezas. 

Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta de la exposición es que las mujeres artistas que participan no instrumentalizan el arte a partir de un activismo político, sino que exponen su mirada política sobre el contexto de su época. “El arte de las mujeres que se hizo en la posguerra y que muchas mujeres continúan trabajando alrededor de él, es un arte que tiene una gran carga política y nos permite ver esa mirada política más allá de las disputas de las instituciones que hicieron la paz, o sea el Estado y la guerrilla”, mencionó Salamanca. 

Si querés conocer más sobre la historia y el aporte de las mujeres artistas en la cultura visual del país, la exposición estará en el Centro Cultural de España hasta el 30 de abril.  

Obtené más información aquí. 

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