19.03 – Varios amigxs se enfrentan a la posibilidad de ser despedidos de sus trabajos

Tania Pleitez | 19/03/2020

Home Especiales19.03 – Varios amigxs se enfrentan a la posibilidad de ser despedidos de sus trabajos

Un grupo de conocidas ha creado una red para recaudar fondos que apoyen a migrantes indocumentados, manteros, refugiados. ¡Cuánta precariedad en este supuesto primer mundo!

Ilustración de Natalia Franco

Diario de un tiempo distópico

Barcelona, España

Jueves, 19 de marzo de 2020

Aparece el primer contagiado de coronavirus en El Salvador. Si el virus se propaga, sería algo devastador considerando la situación socioeconómica de la mayoría de la población; el sistema de salud tampoco podría hacerle frente a esta batalla, la cual ha colapsado los hospitales en Italia y España. Estoy de acuerdo con que hay que tomar medidas de confinamiento y distanciamiento social, porque no hay forma de controlar este virus hasta que se tenga la vacuna (aunque no sé si se ha comunicado de la mejor manera a toda la población). No obstante, también creo que, en los albergues, donde tienen lugar las cuarentenas de los viajeros que regresan al país, las condiciones no están respondiendo a las necesidades, ni de la emergencia sanitaria, ni de las personas.

En Barcelona, varios amigxs se enfrentan a la posibilidad de ser despedidos de sus trabajos. Una amiga freelancer, madre de una pequeña de siete años, a quien le han cancelado trabajos de aquí a mayo, no sabe cómo va a pagar sus facturas y el alquiler de su apartamento en los próximos meses. Un grupo de conocidas ha creado una red para recaudar fondos que apoyen a migrantes indocumentados, manteros, refugiados. ¡Cuánta precariedad en este supuesto primer mundo!

Mi vida ha cambiado poco con el confinamiento, pues trabajo en soledad desde hace veinte años. Normalmente, durante diez u once horas al día (si no tengo que ir a la universidad a dar clase) estoy sola, trabajando en casa: escribiendo, leyendo, estudiando. Ahora D. está en casa conmigo, así que hemos comenzado a comer platos que habitualmente no cocinamos; ahora lo que siempre nos sobra es tiempo. Hace unos días, hizo un pan de banano. Intentamos mantener la rutina. Hago yoga cada vez que puedo. Sin embargo, algo está enrarecido. Converso con M, amiga guatemalteca que vive en Hamburgo, y me dice que una cosa es la soledad autoimpuesta y otra vivirla con esta zozobra. En España, la cifra de casos ha aumentado a casi 20,000.

Tania

Más historias

Actualidad

4 desafíos que viven las personas con VIH en El Salvador (con y sin pandemia)

Graciela Barrera | 15/01/2021

Especiales

La economía es en femenino: 5 mitos sobre la pandemia

Lorena Valle Cuéllar | 17/12/2020

Actualidad

Editar la Wikipedia desde El Salvador: brecha de género, memoria histórica y ‘troles’ del gobierno

Marcela Trejo | 15/12/2020

Unite a nuestro esfuerzo.

Colaborá