Por Cecibel Romero
El último terremoto que trastocó la fisonomía del Centro Histórico de San Salvador ocurrió en 1986. Cuarenta años después, la ciudad capital ha vivido una especie de “terremoto social” como efecto de la política del gobierno de Nayib Bukele para desalojar masivamente a los vendedores ambulantes y cambiar radicalmente el uso del espacio público.
Si aquel sismo de los ochenta derribó paredes y edificios enteros, este nuevo sacudón institucional ha impuesto una modernización exprés a costa del desalojo y la asfixia de la economía popular, desplazando a miles de trabajadoras y trabajadores sin ofrecerles opciones reales de subsistencia.
Esta serie sonora desentraña cómo la promesa de renovación urbana arrasa con el tejido comunitario, quedando como testimonio sonoro de un centro que ya no existe.