Marina Murillo: “La vida hay que preservarla lo más que se pueda”

Metzi Rosales Martel | 31/01/2024

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Marina Murillo es arquitecta. Destaca como la única candidata presidencial para las elecciones del 4 de febrero de 2024. Es fundadora de Fraternidad Patriótica Salvadoreña (FPS), un partido creado en 1985, que fue cancelado en 2018 por el Tribunal Supremo Electoral, luego de no alcanzar los votos mínimos en las elecciones legislativas y municipales de ese año. Cuatro años después, el FPS recuperó su personería jurídica.

Foto: Mónica Campos

Marina Murillo ha reciclado y mejorado la plataforma de gobierno presentada por Óscar Lemus, otro fundador de FPS, quien compitió en las presidenciales de 2014 y suele acompañarla a las entrevistas para dar respuestas conjuntas. En esta ocasión, solo fue espectador. Los siete ejes de su plan son: educación integral, economía, salud integral, vivienda digna para todos, seguridad jurídica, creación de la Comisión Internacional contra la impunidad en El Salvador y políticas patrióticas. 

Adopta una postura inequívoca en contra de todas las causales del aborto, resaltando la importancia de la ayuda divina y el tratamiento psicológico para mujeres y niñas. La candidata basa sus propuestas en la Biblia, alineándose así con principios cristianos, valores patrióticos y el sentido de hermandad. Con respecto al matrimonio igualitario y el derecho a la identidad de género delega la decisión en la consulta ciudadana.  

Según los estatutos del FPS, respaldan el derecho a la vida desde la concepción, la libertad de culto y los derechos y deberes tanto individuales como colectivos, promoviendo el respeto a la Constitución. Abogan por la revitalización de valores morales y cívicos, buscando la guía de Dios para superar las crisis nacionales y mejorar el nivel de vida. En este contexto, se definen como una institución patriota, progresista y humanista. 

La arquitecta enfrenta escasas perspectivas de ser elegida, como reflejan las encuestas de preferencia de voto. Según los resultados, se posiciona como la última opción entre las cinco candidaturas presidenciales: un 1 % votaría por ella, según un simulacro de voto realizado por el Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas en enero de 2024. En las elecciones presidenciales de 2014, Lemus obtuvo 6,917 votos, representando el 0.61 % de los votos válidos. 

En las elecciones municipales de 2015, el FPS logró posicionar a un concejal en Quezaltepeque, ahora distrito del departamento de La Libertad. En 2018, Álvaro Humberto Castillo Guevara ganó la alcaldía de San Lorenzo, ahora distrito del departamento de Ahuachapán, por este partido. 

Hace tres décadas, una mujer buscó por última vez la presidencia. Rina Victoria Escalante de Rey Prendes se postuló como candidata presidencial del Movimiento Auténtico Cristiano (MAC) en las históricas elecciones del siglo, marcadas por la participación del FMLN como partido político por primera vez. 



Si ganara la presidencia, ¿abogaría por la legalización del aborto en las causales salud y vida, cuando el embarazo es producto de violencia sexual y cuando la vida del feto es inviable fuera del útero? 


Si Dios nos ha dado la oportunidad de tener este soplo de vida hay que cuidarlo. La vida hay que preservarla lo más que se pueda. Si en alguna circunstancia sucediera esto, pienso que la base de eso está siempre en la niñez. Mis padres nos enseñaban a las hembritas que el respeto al derecho ajeno es la paz. Nos llevaban a ver la efigie que había en la estatua de Benito Juárez que estaba enfrente de la Universidad Nacional. Su cuerpo ustedes lo cuidan, en la manera que lo cuiden, se respetarán. Si por algún descuido sucede algún embarazo no deseado, es mejor buscar alguna alternativa, no quitarle la oportunidad a ese ser querido, porque él trae su destino.  

El Estado podría ayudar a quienes estén en esa dificultad. He conocido algunas alternativas en otros países como la adopción, pero que sea una adopción digna, en lugares adecuados, respetables.  


¿Tiene una propuesta para prevenir el embarazo en niñas y adolescentes producto de violación sexual?  


Nadie tiene el derecho para violentar su territorio, su cuerpo. El que lo haga tiene que recibir el peso de la ley. Y la persona que le sucedió eso, pues, toda la asistencia psicológica y espiritual que se le pueda dar. Si quedó embarazada, digamos que es mujer, si se siente agredida, que el Estado se haga cargo de esa crianza. Ahí el culpable tiene que recibir el peso de la ley y darle toda la asistencia a la mujer. 


¿Y en el caso de las niñas y adolescentes que quedan embarazadas producto de una violación se les debe obligar entonces a continuar con el embarazo no deseado y no buscado?  


Habría que tener un tratamiento psicológico. Y escuchar a las personas que han tenido un aborto porque quedan con algunos problemas de culpa porque no saben lo que hubiera podido ser ese niño. El odio que queda lo comprendo, ha de ser algo muy horrible que alguien sin su consentimiento le haga algo así, pero también es una vida. También en eso me pongo a pensar si Dios ha mandado esa chispa divina por algo. Conozco muchos casos en que no abortaron, una amiga se quedó con la niña, tuvo tratamiento psicológico; una persona que fue entregada a un orfanato y busca a sus padres porque los ha perdonado. Hay alternativas. El daño es irreparable, pero la ayuda psicológica puede ayudar.  

Los niños tienen que estar asistidos desde pequeños para que conozcan sus derechos. Tener un buen maestro, psicólogo, en la primera infancia. Un niño que sepa todo eso, y lo digo con propiedad porque mis padres nos enseñaron eso para que nos pudiéramos defender.  


El primer eje de su plataforma es sobre educación integral, ¿tiene planeado incorporar en este la educación sexual integral?  


Desde pequeños van a tener un grupo de asesores: el maestro, enfermera, médico, psicólogo, sociólogo, dándoles charlas y asistencias para todas esas inquietudes que tienen los niños. Para el nivel de tecnología que tenemos, que los niños tienen mucho acceso, a saberlos guiar, a tenerles una respuesta para ayudarlos adecuadamente, que puedan tener una visión de qué quieren ser, pero no con libertinaje.   


¿El eje 1 aborda de manera concreta la educación sexual integral?  


No en el aspecto bidireccional: ‘tú vas a hacer eso, tú vas a ser esto’, sino con libertad, porque no puede inducir a un niño. Es enseñarles principios y valores, porque se ha perdido, la hermandad y la participación ciudadana. ¿Y por qué un niño? Para que cuando crezcan puedan ser servidores públicos, que se les enseñe que la política no es para irse a adueñar de lo ajeno. Más bien que un servidor público está ajustado a un salario. No descarto enseñarles a los niños a defenderse con artes marciales. 


¿Tiene alguna propuesta con respecto al matrimonio igualitario y el derecho a la identidad? 


Mi parte espiritual está regida por la Biblia. Para mí el hombre y la mujer se crearon así. Eso no quiere decir que yo irrespete o señale otras tendencias, porque no todo está escrito. Uno va descubriendo en la vida y en la historia de la humanidad muchas cosas. Desde pequeña, le preguntaba a mi papá sobre las flores; él claramente me respondía: ‘las flores son hermafroditas’. No entendía qué era eso, entonces Dios sabrá. Tengo amigos que han efectuado ese tipo de matrimonio, pero en otros países, aquí no lo he visto. Tienen su libre albedrío, ellos saben cómo manejan su vida, no me puedo meter en eso.


¿Pero si usted fuera presidenta, incluiría que se reconozca el matrimonio igualitario como un derecho? 


Para mí un presidente tiene que ser abierto. Para mí debería someterse a consulta popular y si la mayoría así lo quisiera, no me podría oponer a eso, aunque mi pensamiento es otro. La verdad que no puede haber discriminación para nadie.    


¿Reconocería y abogaría porque se reconozca el derecho a la identidad de género? 


No podría abogar en ese sentido, mejor hacer la consulta a la población porque no se puede hacer lo que una sola mente quiere, que en este caso sería el presidente. Eso es lo que estamos viendo ahorita. Política de profesión no soy, soy arquitecta, lo que quisiera fuera que hubiera una hermandad. Todos somos hijos de Dios, tenemos que vivir en paz y respetarnos. Va a haber un momento que ni siquiera frontera debería de haber porque todos deberíamos de ser hermanos y respetarnos. Y si hay alguna diversidad, Dios sabrá por qué.    


A la luz de los resultados de las encuestas electorales que hemos conocido estos días y con respecto al porcentaje de intención de voto que hay para el caso del FPS, ¿qué expectativas tiene usted para este 4 de febrero? 


Soy fundadora de Fraternidad Patriota Salvadoreña, me uní a la visión del presidente del partido, el licenciado Oscar Lemus. Desde el principio, me aseguró que nuestro partido no adoptaría ideologías de izquierda ni de derecha, sino que se enfocaría en una filosofía basada en el patriotismo y la hermandad. Esta perspectiva me cautivó, ya que siempre he buscado promover la unión entre hermanos para vivir en paz.  

Mis padres, siendo originarios de San Miguel, compraron una propiedad cerca de Zaragoza para proporcionarnos educación y cercanía a colegios. En ese lugar, vivían campesinos en tierras fructíferas, pero desatendidas. Mi padre los ayudó a prosperar, ofreciéndoles vivienda adecuada, educación hasta 6.º grado y apoyo en sus profesiones, como modistas, sastres y mecánicos. Este ejemplo de solidaridad y ayuda al prójimo, que mi padre inculcó, es lo que me motiva a estar aquí ahora, sin interés en lucrarme de la política. 

Cuando el licenciado Lemus me invitó a unirme, consulté con mi padre, quien compartía la visión de ayudar a otros a salir de la pobreza, y juntos decidimos apoyar el proyecto de convertirnos en un partido político, sin imaginar que perduraría tantos años y se convertiría en parte de la historia política conocida en el mundo. 


¿Alguna vez se imaginó que iba a ser candidata a la presidencia?


He estado detrás de las cámaras, mis trabajos han sido en silencio.


¿Usted cree que tiene posibilidades de ganar la elección del 4 de febrero?  


Todo lo puesto en manos de Dios. No tengo esa ambición desmedida. El pueblo sabrá su decisión. Espero que Dios los ilumine, los guíe para salir de estas circunstancias, porque si no nunca vamos a salir de este ciclo en el que estamos. Mi ansia antes de dejar la tierra, porque ya estoy mayor, es dejar un legado, compartir lo que aprendí y lo que he ido viendo durante todo este tiempo, porque estando uno en la política puede hacer ese desarrollo de ese amor misericordioso. 

A lo largo de mi vida, he liderado numerosos proyectos, como unidades de salud, carreteras y aulas, financiados con fondos públicos. A pesar de las críticas por mi dedicación, perseveré para abordar las necesidades comunitarias. Reconozco que estos logros no serían posibles sin la contribución de la población a través del pago de impuestos y recaudaciones. 


¿Con qué presupuesto cuenta su candidatura? 


Con mis ingresos y con las entrevistas que personas como ustedes me dan de manera gratuita. Ofrezco a la población, mujeres, niños y caballeros, una presidenta íntegra, como lo he demostrado a lo largo de mi carrera iniciada en 1985 en CONARA, continuando en ISDEM, COMURES y el Ministerio de Salud. En mi búsqueda de empleo en el Ministerio de Salud, siguiendo el consejo de mi padre, opté por ofrecer trabajar de forma voluntaria, superando la resistencia inicial. A pesar de las dudas, perseveré con mi propuesta de trabajar de forma gratuita para aprender y poner en práctica mis conocimientos, siendo contratada después de un año debido a la demostración de mi valía. Mi enfoque siempre ha sido contribuir con integridad y habilidades demostradas, sin depender de influencias externas.  


¿En qué se basó para diseñar su plataforma de gobierno? 


En el Plan de nación que diseñamos cuando el licenciado Lemus iba de candidato presidencial. 

En El Salvador, no tenemos un plan de nación, cada quien se inventa una cosa. Como partido hemos acordado que es crucial adoptar un plan de nación consistente y a largo plazo, en lugar de improvisar según las circunstancias. Aunque es necesario abordar los eventos esporádicos, como la pandemia, el enfoque principal debe estar en la implementación de planes de gobierno sostenibles y duraderos. Esto requiere anticipar y adaptarse a los cambios, como el avance tecnológico y la evolución de las necesidades del país. Un ejemplo es la transformación de la Ingeniería Industrial en Mecatrónica, Costa Rica la comenzó a manejar antes que nosotros.  

En nuestra visión de desarrollo, es esencial establecer un eje central en los planes de nación a largo plazo, tomando como referencia a países desarrollados que ya lo han implementado con éxito. La clave es dar prioridad a lo necesario en cada momento, siendo conscientes de que las emergencias como la pandemia deben abordarse, pero no deben desviarnos del objetivo principal. La pandemia es un evento que no está en un plan de nación, pero en nuestro eje de salud integral, proponemos la creación del Instituto de Medicina Preventiva.  

En cuanto a la economía, hemos impulsado proyectos como SECOME (Sembremos para Comer), que busca la industrialización a largo plazo para la exportación. Reconocemos la limitación de nuestro territorio, el más pequeño de Centroamérica, pero vemos el potencial en nuestra valiosa franja costera. Proponemos un desarrollo turístico responsable, supervisado y con estudios epidemiológicos para garantizar la sostenibilidad y evitar posibles impactos negativos en la salud pública. En última instancia, El Salvador cuenta con un potencial único, donde en menos de media hora se puede acceder a volcanes, el mar, la capital y bosques, ofreciendo una diversidad geográfica única en el mundo. 

La franja costera de El Salvador tiene un potencial turístico valioso, pero es crucial abordar el desarrollo turístico con responsabilidad y supervisión para evitar posibles riesgos de enfermedades transmisibles.  Mi experiencia en el Ministerio de Salud destaca la necesidad de estudios epidemiológicos en áreas portuarias para garantizar la salud pública. A pesar de los desafíos, la franja costera es un recurso precioso para el turismo, ofreciendo fácil acceso a volcanes, el mar, la capital y bosques en menos de media hora, proporcionando una singularidad geográfica que pocos países pueden igualar. 


Con la flota vehicular de este país, ya no podemos llegar en media hora…  


Porque se ha concentrado la población en estos lugares. Y lo que le han quitado las carreteras, diseñadas para algunos vehículos, aún le han quitado espacio para bicicletas. Ahora se ha hecho un embotellamiento peor. No sé qué quieren lograr con poner más semáforos. Psicológicamente es como tener un ratoncito, meterlo en una jaula y batirlo. Así hacen con nosotros. Un día se me quedó el vehículo y me vine en bus, no sé cómo hacían esas personas para poderse meter en bus, de verdad. ¡Qué barbaridad! Hace años, viajaba en bus, pero no lo miraba tan lleno. Hoy la población ha crecido también. Todas estas circunstancias deben observarse, el Estado debe hacer encuestas para buscar soluciones reales, no políticas. El Estado manipula a la gente. El tráfico, que los buses estén llenos hace que las personas cuando llegan a su casa estén enojadas. Llegan a sus casas y no tienen suficiente comida, están enojadas, es lógico. A toda la gente la encuentra enojada. Va a las oficinas, la gente está bien enojada. Se le ve en sus caras. No soy psicóloga, soy arquitecta, pero los arquitectos la hacemos de psicólogo un poco porque tenemos que conocer el comportamiento humano para poder diseñar una estrategia, ya sea en un edificio, una casa o una propuesta de cualquier tipo. Tenemos esa área de la planificación también.  haría una consulta ciudadana. 

La franja costera es una oportunidad valiosa, y para su desarrollo, podemos tomar ejemplos de países como Taiwán, que ha preservado su costa para beneficios económicos y tecnológicos. Conversaciones con embajadores pueden proporcionar ideas y apoyo. Un ejemplo es el cultivo de algas marinas, una fuente de nutrientes con potencial exportador, reduciendo la dependencia de préstamos. La deuda externa actual se percibe como una carga sin esfuerzos políticos anteriores para superarla. Hay que salir de esos préstamos. Eso es como una maldición prácticamente que nos estamos echando encima y a todas las generaciones que vienen para adelante. No veo una política de querer sacar a nuestro país de esa deuda externa. Cada día nos hunden más, nos hunden más. A mí escalofríos me da pensar que han subido el presupuesto general de la Nación a 9 mil millones y fichas. Es inconcebible. 

Voy a poner de ejemplo nuevamente a Costa Rica. La última vez que fui fue en el 2015, me quedé sorprendida: las mismas calles, poquitas. Encontré un aeropuerto que es la copia en pequeño del de Taipéi.  


En Costa Rica tienen problemas también de tráfico vehicular y de seguridad. 


Si usted ve las encuestas, siempre es uno de los países más seguros de Centroamérica, aunque aquí digan que es el más seguro. ¿Y sabe por qué? Porque hay educación. Hace más de 40 años se enfocaron su presupuesto General de la Nación en educación. Eso es lo que quiero hacer. Un niño que desde chiquito le empiecen a enseñar todo lo que hemos hablado: principios y valores y virtudes, respeto al derecho ajeno. Todos esos principios nos llevan a una sociedad que nos vamos a ayudar unos con otros. Tenemos muchos extranjeros aquí y hacen mucho dinero. ¿Por qué? Porque se tratan como hermanos, aunque no lo sean. Vienen, le buscan casa, le ayudan a buscar trabajo, y si aquel se pone a vender, aunque sea minuta, todos le van a ir a comprar. Nosotros somos bien desunidos. Y no estoy mintiendo porque así somos todos y tenemos que ser unidos. Tenemos que lograr esa hermandad. Tenemos que cortar este ciclo de maldición que hemos tenido. No podemos seguir así. Creo que nuestros niños son el futuro de nuestro país y de la humanidad. Es importantísimo que los niños que tienen el derecho de no encontrar este mundo que les ha tocado vivir y lo que tuvieron que vivir, que yo creo mucho en ellos y en la mujer.  


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