
Decenas de mujeres se reencontraron en el Centro Histórico de San Salvador pese al clima de miedo, la vigilancia constante y la persecución hacia activistas y defensoras. El caso de Yesica Solís, de 42 años, asesinada por un militar el 6 de noviembre— a un costado del Palacio Nacional, los 24 feminicidios y muertes violentas registrados entre enero y octubre de 2025, y las capturas de defensoras y defensores de derechos humanos marcaron las demandas: justicia, verdad y fin a la represión contra activistas, defensoras, madres buscadoras, ambientalistas y feministas.
A diferencia de otros años, esta conmemoración no contó con marchas masivas que recorrieran las principales calles de la capital. La menor participación de defensoras feministas, territoriales y de derechos humanos fue evidente en ambas actividades. Organizaciones como la UCA, el Servicio Social Pasionista, Cristosal, FESPAD y Azul Originario documentaron en 2024 la detención de 34 defensoras y defensores de derechos humanos. A estas capturas se suman, en 2025, las de la abogada Ruth López, Fidel Zavala, los abogados Enríquez Anaya y Alejandro Henríquez, y el pastor de la Iglesia Elim, José Ángel Pérez.
Aun en este escenario adverso, las mujeres volvieron a tomarse el espacio público. “Para nosotras es la ruta que tenemos, ya que ha quedado demostrado que la justicia institucional no funciona. Históricamente las mujeres y el pueblo han conquistado derechos luchando. A pesar de la represión e intimidación que el régimen quiere provocar, reafirmamos que esta ha sido la ruta pacífica que ha permitido avanzar”, expresó una de las voceras.
Este 25 de noviembre, además, la Asamblea Legislativa aprobó una nueva prórroga del régimen de excepción, profundizando la preocupación de las organizaciones.
Un plantón por una vida digna sin violencia
Antes de las ocho de la mañana del 25 de noviembre, mujeres organizadas empezaron a reunirse a un costado de la Plaza Cívica, frente al Palacio Nacional, el mismo lugar donde el 6 de noviembre fue asesinada Yesica Solís por Derman Fernando Jorge Benítez, miembro de la Fuerza Armada. Ella y su hermana habían llegado a tomarse fotografías frente a la Biblioteca Nacional cuando un disparo la alcanzó y murió al instante.
“Elegimos esta plaza porque aquí ocurrieron hechos que siguen sin esclarecerse. Aquí murió una mujer y, hasta hoy, no hay responsabilidad, ni respeto, ni verdad sobre su asesinato”, dijo Marisela Ramírez, del Bloque Popular de Resistencia.
El nombre y rostro de Yesica estuvieron presentes en el plantón. Su muerte evidencia las consecuencias de la militarización de la seguridad pública bajo el régimen de excepción, señalaron las organizaciones. “La violencia estatal ejercida bajo la justificación de seguridad profundiza el riesgo para las mujeres y demuestra que la militarización no protege nuestras vidas, sino que amplifica las violencias que históricamente hemos denunciado”, argumentaron en el comunicado leído en el lugar.











Fotos por Lisbeth Ayala.
El plantón reunió a mujeres de zonas rurales, madres con hijas e hijos presos por el régimen de excepción, madres de personas desaparecidas, sindicalistas, mujeres despedidas de instituciones públicas y defensoras históricas que han luchado por salarios dignos, el reconocimiento del trabajo de cuidados y el derecho a una vida libre de violencia. Este año, las organizadoras denunciaron que al menos 25 mujeres han fallecido en custodia estatal.
“Somos más de la mitad de este país y nos están pachurrando para que no tengamos las voces que siempre hemos tenido. Porque él [Bukele] las está acabando. Es necesario mantener la lucha y la organización porque la problemática no desaparece solo porque se diga que este es el país más seguro del mundo”, dijo una defensora histórica.
Las mujeres levantaron pancartas reclamando justicia, verdad y garantías para la vida de las mujeres en el país. Denunciaron que bajo el régimen han proliferado formas de violencia estructural que afectan a mujeres, niñas y adolescentes, como la sexual, documentada en informes como el de Cristosal en 2024.
“Es una forma de reivindicar todo lo que esas mujeres hicieron”
“Ni una menos”. “La violencia de género crece con el aval del Estado”. “Nada para nosotras sin nosotras”. Estas fueron algunas de las consignas en el Centro Histórico. Una dirigente sindical llegó al plantón con una compañera con la que fue despedida el año pasado. Ambas afirmaron que seguirán participando mientras las mujeres continúen enfrentando violencia en hogares y espacios públicos, y mientras el Estado siga negando políticas que garanticen una vida libre de agresiones.
“Esa es mi mayor motivación: luchar contra esas injusticias. Las famosas cuatro cuadras del Centro Histórico no representan la realidad del país”, afirmó la sindicalista. Su compañera agregó: “Mis ancestras me motivan a seguir aquí. Lo que ellas hicieron es lo que hoy me permite estudiar, trabajar y participar políticamente. Estar aquí es honrarlas”.
Mientras el plantón concluía —en medio de insultos e interrupciones de activistas afines al Gobierno— decenas de policías salieron desde distintas esquinas y se colocaron frente a la Biblioteca Nacional (BINAES). Las agentes mujeres formaron la primera línea, montadas en bicicletas. No intervinieron; avanzaron en fila hasta el Teatro Nacional, donde posaron para fotografías y videos en lo que pareció un despliegue propagandístico.
“Sabemos que es difícil para ustedes reconocer que las mujeres nos tomemos los espacios públicos, pero seguimos teniendo voz. Vamos a seguir tomándonos las plazas y diciendo lo que hay que decir en este contexto de graves violaciones a los derechos de las mujeres”, dijo otra vocera.
El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres fue proclamado por Naciones Unidas en 1999, inspirado en las hermanas Mirabal, asesinadas en 1960 por orden del dictador Rafael Leónidas Trujillo. Gloria Anaya resumió esta información histórica a las y los policías que posaron en las gradas de la BINAES para unas fotografías. Les recordó que la PNC surgió como resultado de la firma de los Acuerdos de Paz.
Marcha: “No renunciamos a nuestro derecho a vivir”
Vestidas de negro, con velos y en silencio, las mujeres de la Asamblea Feminista caminaron desde la Universidad de El Salvador hasta las letras de Metrocentro. Este año eligieron callar de manera colectiva: un gesto de protesta y luto ante el clima de miedo y persecución contra las voces disidentes.
“Hoy hablamos desde el silencio que no es derrota. Un silencio que nace del cuidado colectivo y de la memoria. Un silencio que protege la vida cuando la violencia se vuelve tan cercana”, señalaron.
La marcha duró menos de una hora. Recorrió parte del boulevard Los Héroes entre el tráfico, miradas y comentarios hostiles de algunos conductores. A la altura del mercado las pulgas, un policía tomaba fotos a las manifestantes. Durante el recorrido, no hubo presencia ni seguimiento policial evidente.







Fotos por Lisbeth Ayala.
“Incluso cuando pretenden silenciar nuestras voces, seguimos existiendo, organizándonos y nombrándonos desde nuestros cuerpos, nuestras redes y nuestra memoria colectiva”, leyeron al finalizar.
También nombraron a más de 370 mujeres víctimas de feminicidio entre enero de 2022 y noviembre de 2025. Yesica Solís volvió a ser pronunciada. Entre enero y octubre de 2025, se registraron 24 feminicidios y muertes violentas de mujeres; el 47 % fueron cometidos por parejas o exparejas, según el Observatorio de Violencia contra las Mujeres de Ormusa.
Las participantes afirmaron que la supuesta mejora en seguridad no ha frenado la violencia feminicida. “No renunciamos a lo que hemos construido juntas. Desde este silencio —que es resguardo y estrategia— seguimos luchando por nuestro derecho a vivir, a la memoria y a una vida libre para todas”.
Organizaciones también denunciaron que al menos 25 mujeres han muerto bajo custodia estatal durante el régimen de excepción. Advirtieron que la prórroga aprobada el día anterior en la Asamblea Legislativa profundiza estos riesgos.
La Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) alertó que durante el plantón se registraron agresiones verbales, hostigamiento digital y presencia intimidatoria alrededor del evento.
🚨ALERTA | Periodistas feministas denuncian acoso y hostigamiento por parte de un creador de contenido en la concentración del 25N. Hacemos un llamado a respetar el trabajo de las colegas y no interferir con sus coberturas. pic.twitter.com/HY7zlK8ahG
— APES (@apeselsalvador) November 25, 2025