El 16 de enero se cumplieron 34 años de la firma de los Acuerdos de Paz, que pusieron fin a más de 12 años de conflicto armado en El Salvador. Recordar ese momento histórico también implica mirar lo que quedó fuera de los relatos oficiales: los cuerpos de las mujeres y sus experiencias cotidianas en la guerra.
En este episodio de Las Sangronas, que da inicio a la segunda temporada, conversamos con Morena Herrera, activista feminista histórica, defensora de derechos humanos y excombatiente de la guerrilla rural entre 1981 y 1990. Desde su memoria personal, la menstruación aparece como una experiencia marcada por el silencio, la precariedad y la no prioridad.

Menstruar en la guerra no se hablaba. No se planificaba. No se atendía. Sin toallas sanitarias, sin agua para bañarse y sin atención ginecológica, muchas mujeres resolvían solas, improvisando con trapos o incluso cortando su propia cobija. El dolor menstrual, las hemorragias o los problemas de salud reproductiva no existían como preocupación colectiva.
La guerra se organizaba desde lógicas masculinas donde el cuerpo femenino no era considerado. Incluso entre compañeras, la menstruación se vivía con vergüenza y silencio. Recordar estas experiencias hoy no busca juzgar el pasado, sino ampliar la memoria histórica, incorporando aquello que también fue parte de la guerra, pero nunca se contó.
A 34 años de los Acuerdos de Paz, este episodio propone una mirada feminista sobre el conflicto armado: una que reconoce que los cuerpos que sangraron también resistieron y que hablar de menstruación es, también, un acto de memoria y dignidad.
Y si te perdiste el episodio 6, acá lo encontrás:
🩸Episodio 6 | Lo que duele y nadie explica: enfermedades menstruales