Opinión

23.03 – Mi vecina me regaló un ramito de flores

No romantizo este encierro, pero sí intento comprender las emociones que recorren cada esquina de mis días, alentadas por este lugar.

411
Ilustración por Natalia Franco

Diario de un tiempo distópico

Barcelona, España

Lunes, 23 de marzo de 2020

He leído artículos científicos y al parecer esto se podría extender algunos meses más. Pienso que no sé cuándo volveré a ver a mis padres, hermanos, amigxs. D. está a mi lado y, creo, presiente mi aflicción no verbalizada porque me abraza. Afuera de mi casa, los árboles se mueven estilizados por la brisa, los pájaros conversan entre sí todas las mañanas, el zumbido de los abejorros despierta a las lagartijas, las piedras respiran, los jabalíes merodean buscando algo de comer. No romantizo este encierro, pero sí intento comprender las emociones que recorren cada esquina de mis días, alentadas por este lugar.

K., mi vecina, me regaló un ramito de flores. Otro vecino, Da., nos regaló una planta de aloe vera que hemos plantado en una maceta de barro. Solemos hablar con los vecinos en las escaleras o desde el balcón; algunos fuman, otros toman vino, nos reímos. Recuerdo a los trabajadores y obreros italianos en el café de la autopista. Igual que ellos, intentamos no perder el color de nuestros propósitos vitales.

Tania

Artículos relacionados

Opinión

A nosotras también nos cambia la voz: el viaje de Vicky en Envidiosa

En la sociedad patriarcal en la que vivimos, el personaje de Victoria...

Opinión

Una columna para Ruth López

El 18 de mayo se cumple un año del arresto de la...

Opinión

Cuando el discurso no cuida

Los cuidados deberían ser una responsabilidad colectiva. Sin embargo, muchas veces las...

Opinión

Pillpintu

En este texto la autora explora la sensación del desarraigo y cómo...