Opinión

Carta de amor

En medio de un contexto de violencia internacional y tensiones políticas, la autora describe cómo, frente al miedo y la injusticia, el amor sigue siendo un sostén y motor de esperanza para construir un mundo más justo.

206

En vista de las circunstancias geopolíticas,  
te he escrito  
 
una carta de amor 

Hoy, mientras empiezo esta carta,  
Estados Unidos, junto con Israel  
han bombardeado una escuela en Irán, 

el genocidio contra Palestina  
no ha cesado 

Y Noboa sigue en el poder,  
entregando este país por pedazos 
a las mineras, a su familia, a sus amigos  
y a los gringos 

Y mientras en el país y en el mundo 
las élites negocian con 
nuestras vidas y nuestros territorios 
como si fueran simple mercancía 
 
yo estoy en el cuarto de un hotel 
en la Sierra Ecuatoriana 
escribiendo esta carta 

antes de ir con mis camaradas 
a conspirar por un futuro distinto 

Y tú, desde la playa 
me envías un mensaje 
diciendo que me amas 

antes de volver a la mesa 
a cenar con tu mamá y tu hermano 

Y entre esas dos escenas, 

la lucha y la vida cotidiana, 
recuerdo que 
 incluso en los tiempos más duros, 
incluso en medio de la historia  
y sus ruinas,  
el amor sigue siendo 
una pequeña victoria  

Que amar es, también, 
un acto profundamente político. 

Te digo la verdad amor, 
a veces me invade el miedo y la 
desesperanza, 
 y mi refugio es saberte en el mundo. 

Creo en el cuidado que nos damos,  
creo en este hogar que construimos  
donde el ruido de afuera se silencia 
y el dolor no alcanza a tocarnos del todo,  

este lugar donde podemos reír, bailar,  
gozar y amar. 

Creo en ti, 
Creo en mi 
Y también creo 
en un mundo más justo. 

Estados Unidos nunca ha salvado a nadie,  
pero el amor sí 

El amor salva 
El amor nos da la fuerza para continuar 

Y tu amor me ha salvado tantas veces 
durante estos años juntos 
que no podría más que escribir esta carta 
para agradecerte 

el tiempo compartido, 
la ternura,  
la paciencia, 
las risas  
y lo construido. 

Sueño con un mundo donde los 
oprimidos ganen,  
donde la justicia deje de ser una promesa 

lejana 

pero sobre todo  

un mundo donde yo siga transitando la 
vida de tu mano 

Suya y de la causa socialista 

Katherine Casanova  

Artículos relacionados

Opinión

Cuando el discurso no cuida

Los cuidados deberían ser una responsabilidad colectiva. Sin embargo, muchas veces las...

Opinión

Pillpintu

En este texto la autora explora la sensación del desarraigo y cómo...

Opinión

La casa de las risas 

En este texto la autora hace un repaso de su infancia y...

Opinión

La guerra en Irán y la miopía patriarcal sobre la sostenibilidad de la vida

La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha significado un...