Opinión

Pobreza y triple crimen

El asesinato de las tres chicas de Florencio Varela provoca estupor. Brenda del Castillo y Morena Verdi tenían 20 años, y Lara Morena Gutiérrez sólo 15. Brenda era mamá de un bebé. Las habían invitado a una fiesta. Terminaron torturadas, descuartizadas, enterradas. A modo de amenaza, la secuencia fue transmitida en vivo a un grupo cerrado de Instagram. Narcotráfico, prostitución y pobreza.

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  • Los protocolos dicen que las muertes violentas de mujeres siempre deben investigarse como femicidios.
  • El avance del narcotráfico va de la mano de la corrupción, la desesperación y la pobreza.
Marcha en la Rotonda de la Tablada de familiares y amigos de las tres chicas asesinadas. Foto: Fernando de la Orden.

Este artículo de opinión fue publicado originalmente en diario Clarín.


El triple crimen, la saña y el mensaje mafioso inauguran en Argentina una modalidad hasta ahora desconocida, pero frecuente en varios países de Centroamérica.

«¡Ni Una Menos! ¡Vivas nos queremos!», se escuchó en las distintas movilizaciones que hubo el miércoles. «No vamos a entrar en la politización de que es un tema de género. En este caso son tres mujeres, podrían haber sido tres hombres, es una metodología mafiosa», afirmó la ministra de Seguridad de la Nación Patricia Bullrich descartando la idea del triple femicidio.

La funcionaria desconoce los protocolos de investigación de La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y ONU Mujeres, adaptados por la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres para Argentina. Todos hablan de distintos tipos de femicidios, como los íntimos, los sexuales, y también «los femicidios en contextos de criminalidad organizada».

«Toda muerte violenta de una mujer debe investigarse como femicidio porque es la única forma de trabajar desde el inicio analizando el contexto, preservando las pruebas, asegurando la coordinación institucional, protegiendo el derecho de las víctimas y sus familias y siguiendo todas las líneas de investigación», aseguran desde el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género.

El narcotráfico avanza de la mano de la corrupción, la desesperación y la pobreza. Cada vez hay más chicos que ven como único destino ser soldaditos descartables. Cada vez hay más chicas que ven en el alquiler de sus cuerpos una salida para subsistir. Brenda y Morena vivían en casas con piso de tierra. Lara tenía 15 años.

Más del 60% de los chicos vive en la pobreza. Solo un 10% termina la secundaria en tiempo y forma. El desempleo entre los jóvenes llega al 20%. Argentina no necesita más cárceles para encerrar a los expulsados del sistema. Necesita justicia social, trabajo digno, educación de calidad. Y un gobierno que no promueva la desigualdad ni el odio ni repita que la violencia no tiene género. En 2025 hubo más de 150 femicidios. Hay violencia de género y de clase. Cada vez más.


Mariana Iglesias
Editora de Género
El Clarín

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