Opinión

14.03 – El gobierno ha decidido seguir un proceso que se basa en la inmunidad de grupo

Aquí comenzó la espiral descendente. Un vaivén de emociones: “si tu peor preocupación es ir al museo, sos lo peor”, “no le hago daño a nadie por ir”, “cómo pensás eso, eres terrible, qué le va a pasar a las personas que infectes”, etc. Después opté por el pragmatismo y me compré una botella de Malbec en el super que está a 100m de distancia.

328
Ilustración por Natalia Franco

Londres, Reino Unido

Sábado 14 de marzo de 2020

Día 2 de distanciamiento social

Amaneció un día muy gris y lo primero que hice fue revisar Twitter para ver si el gobierno británico había decidido cambiar su estrategia y si los sistemas de salud seguían colapsados. El gobierno ha decidido seguir un proceso que se basa en la inmunidad de grupo, lo cual implica que no va a cerrar colegios, universidades, y eventos masivos (etc.) a favor de que el 60% de la población se enferme y adquieran inmunidad. El sistema de salud está colapsado y, si estás enfermo, pero no has viajado a España o Italia, ni has tenido contacto con alguien que lo ha hecho, pues, solo debes quedarte en casa y sufrir los síntomas. Lo más importante es que, si tienes síntomas, no vayas al hospital o al doctor (GP) para no infectar a otras personas.

Todos los sábados recibo The Guardian y los domingos The Observer. De los alrededores de 20 artículos de The Guardian, 18 eran sobre la pandemia. The Observer tenía artículos con más profundidad periodística e investigativa (en mi opinión) y explicaban con más detalle las implicaciones de las políticas que están implementando los diferentes países, hacían una radiografía de liderazgos mundiales y cómo se veían afectados los países por COVID-19.

Luego preparé desayuno y me informaron que había entradas gratis para ir a ver la exhibición de Andy Warhol en el Tate Modern. Entradas para esto cuestan £20 y yo podría haber ido gratis. Aquí comenzó la espiral descendente. Un vaivén de emociones: “si tu peor preocupación es ir al museo, sos lo peor”, “no le hago daño a nadie por ir”, “cómo pensás eso, eres terrible, qué le va a pasar a las personas que infectes”, etc. Después opté por el pragmatismo y me compré una botella de Malbec en el super que está a 100m de distancia.

Vi el stand up en Netflix de Leslie Jones porque todos necesitan cagarse de la risa cuando el mundo se viene abajo. Si fui a yoga, si me preparé un Club Sandwich. No salí del departamento más que para lo esencial (yoga e implementos para el Club Sandwich). Pasé el día haciendo una playlist sobre el fin del mundo. Estoy bien. Algunos no tanto.

Londres, Reino Unido – Rocío

Artículos relacionados

Opinión

A nosotras también nos cambia la voz: el viaje de Vicky en Envidiosa

En la sociedad patriarcal en la que vivimos, el personaje de Victoria...

Opinión

Una columna para Ruth López

El 18 de mayo se cumple un año del arresto de la...

Opinión

Cuando el discurso no cuida

Los cuidados deberían ser una responsabilidad colectiva. Sin embargo, muchas veces las...

Opinión

Pillpintu

En este texto la autora explora la sensación del desarraigo y cómo...