Opinión

Amar desde el amor propio

Como parte del especial "Reflexiones adolescentes sobre el feminicidio", Alejandro Juárez aborda el amor romántico. Para poder amar a otra persona debemos amarnos primero a nosotres, explica en su carta.

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Para poder amar a otra persona debemos amarnos primero a nosotres, explica Alejandro Juárez en esta carta.

El amor romántico y su relación con la violencia de género ha sido teorizado y explicado por feministas históricas como Simone de Beauvoir y Marcela Lagarde. “Para todos los que tienen complejo de inferioridad, (la violencia) se trata de un bálsamo milagroso: nadie es más arrogante, agresivo o desdeñoso con las mujeres que un hombre preocupado por su virilidad”, escribió de Beauvoir en El Segundo Sexo. Mientras que Lagarde explica que el amor ha sido construido a través de la historia por la cultura patriarcal, teniendo diferentes contenidos en distintas épocas y una moral amorosa similar para las mujeres. “En la subjetividad ligada al amor (…) la filosofía patriarcal permanece casi intacta [y] les asigna a las mujeres como identidad existencial, el amor”, describe Lagarde en Claves feministas para la negociación en el amor. 

La discusión sobre el amor romántico y sus implicaciones en la violencia de género han llevado a la teorización sobre el amor propio. Ese que es concebido por Audre Lorde, escritora afroamericana, feminista, como un «acto político»: «Cuidarme a mí misma no es una autoindulgencia, es autopreservación y eso es un acto político». 


Ilustración por Alejandro Sol.

Por Alejandro Juárez, 18 años


Para Graciela:

Mi querida amiga, la verdad me da mucha tristeza lo que pasa en nuestro país ya que nos afecta a todas las personas, pero mayormente a las mujeres que sufren día con día todo tipo de violencias.

No puedo ni imaginar lo que sufriste, la pena y la amargura que viviste en lo más profundo de tu ser, los nervios y los miedos que tuviste demasiadas veces, los dolores que inundaron tu mente y tu cuerpo. El amor es felicidad y solo puede crecer si nos provoca muchas más sonrisas que llantos. Sin esas raíces, que son el bienestar y la alegría que supone estar con tu pareja, la relación se tiñe de colores grises y tristes.    

He conocido a demasiadas mujeres maltratadas para saber que es muy difícil ponerse en su lugar y para saber lo importante que es, por lo menos, intentarlo. El amor no solo nos tiene que llevar a querer mucho a la otra persona, nos tiene que llevar a querernos más a nosotros mismos. El amor no es solamente amar mucho a una persona sino amar mucho a otra persona desde el amor a nosotros mismos.


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